viernes, 20 de julio de 2012

REVELACIONES: ¿Padeces algún mal? ¡Sanación garantizada!



El día de ayer ¡oh queridos y amados hermanitos!, decidí darle un respiro a la rutina y acudí por la noche al Centro Nacional de las Artes a ver un espectáculo que, al ver la difusión en internet, me había parecido sumamente interesante. Se trata de “Revelaciones” Monólogo de cabaret cantante.
Asistí pues, con mucha curiosidad y ¿qué creen que me sucedió, ¡oh! amados lectores? A pesar de llegar con 15 minutos de anticipación, ya no había boletos, se habían agotado por completo. Me quedé atribulada, sentada al lado de la taquilla, pero por alguna razón me negaba a moverme, viendo como los asistentes en fila iban entrando a la función. De repente, volví a acercarme y volví a pedir el acceso; esta vez con la fortuna de que siempre sí había lugar.  Entré y hasta en primera fila estuve. ¡¡¡Qué suerte!!! 

En palabras de su creador, director y por supuesto, intérprete Fernando Huerta, “en Revelaciones el arte clown funciona de curandero del mal humor”.

El clown generalmente, utiliza los conocidos elementos  (maquillaje blanco, nariz remarcada, ya sea pintada o la clásica roja) de manera inteligente y sutil, además de todo un arte gesticular, de movimiento corporal y hasta de técnicas vocales para transmitir emociones y/o acontecimientos, utilizando como medio el humor.
Según la historia de los clowns, ellos actuaban como bufones de la corte, donde tenían gran libertad de palabra y crítica, y eran los únicos que podían expresarse contra las normas sociales o del gobierno.

La obra es un monólogo cantado (muy bien interpretado) acompañado por “El Fenomenal Trío los Payasos Negros”, integrado por los actores y músicos de clown Gregorio Villegas, Alejandro Muraira y Agustín Montañés, que utilizan elementos clown y de cabaret para narrar la historia de vida de Remi Jackson, reverendo del blues. A manera de parodia de las agrupaciones religiosas donde interpretan góspel y al más puro estilo de “Pare de Sufrir”, nos introduce planteando los sufrimientos que todos como género humano alguna vez hemos padecido: el no ser amados (o amar a la persona “inadecuada”… a una puta pues), para continuar con interesantes reflexiones políticas, muy ad hoc con estos tiempos de incertidumbre y desesperanza política.
El espectáculo aborda temas en los cuales todos nos podemos ver reflejados en algún momento de nuestra vida ¡oh! mis queridos hermanitos: el crecimiento, la vocación, el desacuerdo con los padres, la pérdida de la inocencia, el primer amor, el fracaso, la muerte de los padres, la lucha por alcanzar los sueños, secretos familiares, y de cómo todo esto, en determinado momento y tal vez por acumulación, te avasalla y te deja sin fuerzas para seguir luchando. 










Pero es aquí cuando el reverendo Remi Jackson nos enseña de qué manera sobrevivir y seguir con optimismo y alegría en el corazón, yeeeeaaahhhh baby!!!. Sana nuestras almas y reconforta nuestros corazones ante esta avalancha de sentimientos que amenazan con desbordar nuestra cordura.
La pasión, vocación y forma de comunicación del reverendo Remi Jackson es a través del blues (all right?). Presenta en el soundtrack de la vida de este personaje, diversas canciones “bluseadas” (en forma de blues you know?), de intérpretes como Elvis Presley, Edith Piaf, entre otros. De estas, entre las más populares de la cultura popular mexicana, mencionaré dos que llamaron fuertemente mi atención: “Ya lo sé que tú te vas” de Juan Gabriel, cantautor del que no me considero fan, aunque reconozco su calidad autoral e interpretativa, pero cuyas letras han pasado indiferentes a mi sentir y que en esta ocasión, al escucharla en la suculenta voz de Remi, adquirió otro significado.
Similar a esta, fue la interpretación que hace de “El Triste” de José José. Esta canción sí forma parte de mis favoritas, sobre todo la impresionante interpretación que realiza en el festival de la canción OTI, en 1970, cuyo video esta en youtube y siempre que lo veo me enchina la piel, pero que, a decir verdad, nada le pide la extraordinaria versión que hace el gran Remi Jackson. Se ha convertido en mi nueva favorita. Lástima que no han grabado el soundtrack para que supieran de que les hablo ¡oh mis queridos hermanitos! You know?



























Pues habrá que seguirle la pista a esta sensacional agrupación, la cual apenas conocí, pero que cuentan con trabajos previos desde 2008, entre los que se encuentranRemi Live: Zombie Blues” y “Apocalipsis Blues”.
No se pierdan esta obra ampliamente recomendable. Estará  solo un par de días más: el miércoles 25 y jueves 26, a las 20:00 hrs en el Foro del Centro Nacional de las Artes. ¡Y lleguen temprano por que vuelan los boletos!,

Termino esta nota con frases de mi querido Remi Jackson, all right? las cuales emplearé de hoy en adelante como filosofía de vida:



Les dejo una probadita:



miércoles, 18 de julio de 2012

Miércoles de Cine: El Ciempiés Humano (Trilogía)


Hace unos días, platicando con un amigo, me comentó que había visto la película más asquerosa de su vida y que por nada del mundo me la recomendaba. Obviamente, picó mi curiosidad cinéfila y le pregunté por el título de tan abominable cinta.
“El ciempiés humano”. Pero, cuál es el motivo de tan negativa reputación?
De inmediato me di a la tarea de investigar un poco sobre esta cinta; afortunadamente, pude bajarla para verla y aquí, por supuesto, les narraré mi experiencia ¡oh queridos hermanitos míos!

The Human Centipede (First Sequence) 2009, es una película holandesa escrita y dirigida por, hasta el momento desconocido para mí, Tom Six. Este director tiene otras cintas como Gay in Ámsterdam, Honeyz, I Love Dries, todas igualmente desconocidas. Cita fuertes influencias en su obra de directores como David Cronenberg, Pier Paolo Pasolini, David Lynch y Takashi Miike. Además de tener experiencia como director de la versión holandesa de “Big Brother”.
Sin el afán ¡oh queridos y amados lectores! de contarles la trama de la película, la cual, seguramente, ustedes ya han visto, y para recordarles por qué causa tanta ámpula, les diré que trata de un cirujano alemán retirado, famoso por realizar exitosamente separaciones de siameses, el cual quiere unir quirúrgicamente a tres personas a través de sus sistemas digestivos, de la boca hasta el ano, a fin de crear lo que sería un “ciempiés humano”.



























Al inicio de la peli, existen varios clichés del género: las guapas turistas norteamericanas, perdidas en un bosque en donde se les descompone el auto, les falla el celular y ¿que creen? ¡Exacto! Van a parar a la casa del enfermo doctor. Pero esto es solo el principio de la historia. A pesar de tantas cintas que hay semejantes, tales como “Saw”, “Hostal” y otra infinidad con el tema de despanzurramientos y destripamientos, en esta cinta, lo que más remueve el asco, es el hecho de saber que la unión se dará entre el ano de uno y la boca de otro y obviamente, la forma de alimentación de estos infortunados seres (ficticios, por supuesto, no hay que olvidarlo). Lejos de lo que pudiera parecer, la cinta no muestra escenas morbosas o fuera de tono. Me pareció adecuada la construcción de los personajes, como decía, dentro de los clichés, pero muy creíbles. La cinta en general, me sorprendió gratamente, tanto por el tema como por su tratamiento. ¿Y que creen, ¡oh! Queridos lectores? Que existe la segunda parte, aún más intensa que la primera.

The Human Centipede (full sequence) 2011. Un fulano que trabaja como cuidador de estacionamiento se obsesiona con la película anteriormente mencionada y decide recrear la película. Me interesa el tratamiento de película dentro de otra película haciendo un guiño al espectador, jugando con las “realidades”. En esta ocasión, y al remarcar la ficción de la anterior cinta, el personaje principal es un ser sumamente complejo. Aplaudo enormemente la elección del actor principal: un hombre obeso, con ojos saltones que logra imprimirle a su papel una personalidad entre ingenua, retrasada, introvertida, pero con las dosis necesarias de sadismo para complementarlo. En esta cinta, hay más sangre, violencia y dosis de placer sexual que en la anterior no  se había planteado. Con fotografía en blanco y negro, para tal vez, suavizar la cantidad de rojo que tendría la cinta, Six no se limita en cuanto a la cantidad de violencia que muestra en esta segunda parte. 















El planteamiento que hace de hacer un ciempiés humano en la primera cinta, parte de un odio irrefrenable hacia el género humano; de ahí que el doctor protagonista, tomando sus habilidades quirúrgicas, se propone realizar la unión. En la segunda, parte de la obsesión del personaje principal con la cinta y sus traumas y filias sexuales.  (¿Quién no se ha obsesionado ¡oh queridos hermanos míos! con sus pelis favoritas? Si no creen, pregúntele a Harry Potter, Star Wars y demás).
De un ambiente tranquilo, aséptico y hasta lujoso, nos lleva a uno totalmente distinto: sucio, urbano, oscuro. Diferentes motivos, mismos resultados.

La segunda parte generó mucha controversia, incluso censura. Creo que lo que realmente le mueve la “moral y las buenas costumbres” a la sociedad, más que la sangre, violencia explícita o escenas sexuales, es el hecho de la coprofagia, o en ambas partes, el hecho de unir el ano con la boca, lo que de solo mencionarlo, retirará a muchos amados lectores a depositar en el excusado sus deliciosos alimentos. Recordemos pues, la excelente cinta italiana “Saló o los 120 días de Sodoma” de Pasolini, en la que presenta fuertes escenas donde la coprofagia es impuesta como método de tortura y simultáneamente, de grotesco placer para el torturador. Pero como esta cinta es catalogada “de arte” aquí no pegaron el grito en el cielo.

Y por si esto no fuera poco ¡queridos y cultos lectores! habrá en 2013 una tercera parte, con los protagonistas de la primera y segunda parte y donde el director amenaza con unir, esta vez, una secuencia de 500 personas. Después del planteamiento de las dos anteriores, estoy intrigada con esta tercera propuesta.

Concluyendo, ambas cintas no son para cinéfilos sensibles, pero si quisieran ver algo diferente y con sus reservas de rigor, es ampliamente recomendable.

Para no dejarlos con “mal sabor de boca”, les dejo por si se interesan, los trailers de
estas películas, además de una divertida parodia correspondiente al primer episodio de la 15ava. temporada de South Park, donde evocan esta película y la relacionan con el Ipad. Kyle acepta las condiciones de iTunes (dice que no las había leído, pero todo el mundo las lee ¿no?) por lo cual acepta ser parte de un ciempiés humano además de permitir que apple siempre sepa donde está, etc.

Busque en sus librerías y/o tiendas de prestigio.
O con su corsario de confianza.










lunes, 16 de julio de 2012

Cómo llegar a mañana y no ser infeliz en el intento


Dicen que todo “depende del cristal con que se miren las cosas”, que “es cosa de perspectiva”, de “ver el lado bueno de la situación”. Pero a veces, me cuesta trabajo encontrar ese lado amable de las cosas, cuando veo la situación global.
Tengo muchas cosas que agradecer a la vida, pero otras inevitablemente me preocupan y no se cómo darles solución.
De aquí parto. Algún día escribiré un libro titulado “Cómo llegar a mañana y no ser infeliz en el intento”. Sigo en la búsqueda.
Mientras lo escribo y lo descubro, les comparto la portada ¡oh! queridos lectores...